El Autor
Bardamu abandonó la civilización en 1999, poco antes del fin del mundo, con tal de aprovechar el poco tiempo restante en prácticas hedonistas. Pero el mundo, con un par de ajustes, siguió en pie.
En el autoexilio, descubrió dos cosas: que el hedonismo estaba muy sobrevalorado y que si el mundo no se iba a acabar le haría falta dinero. Así fue como tomó un bus y volvió a la sociedad en busca de empleo. Lamentablemente el bus lo dejó en un mal vecindario y las perspectivas no son de las mejores. Mientras tanto, pasea perros y reparte publicidad.
Bardamu vive entre Santiago de Chile y Buenos Aires, es decir, en la localidad de Río Cuarto. Para completar su perfil, las siguientes son sus preferencias en: literatura, música, pintura y cine.
En el autoexilio, descubrió dos cosas: que el hedonismo estaba muy sobrevalorado y que si el mundo no se iba a acabar le haría falta dinero. Así fue como tomó un bus y volvió a la sociedad en busca de empleo. Lamentablemente el bus lo dejó en un mal vecindario y las perspectivas no son de las mejores. Mientras tanto, pasea perros y reparte publicidad.
Bardamu vive entre Santiago de Chile y Buenos Aires, es decir, en la localidad de Río Cuarto. Para completar su perfil, las siguientes son sus preferencias en: literatura, música, pintura y cine.